Influencer vs IMfluencer

I’m Influencer

Llamadme vintage, pero he buscado en el diccionario de la RAE qué significa influencer. La respuesta no me ha sorprendido:

Su búsqueda no produjo resultados

Ocurrió lo mismo con ‘influenciados’, así que pruebo suerte con influir y ahora sí:

Del latín influere. Producir sobre una persona o cosa ciertos efectos. Ejercer dominio o fuerza moral. Contribuir con más o menos eficacia al éxito de un negocio. Etc.

Le pregunto a Mr. Google, (Don sabelotodo): ¿Qué es influencer? Y, como de era de esperar, sí tiene respuesta:

Una persona con credibilidad sobre un tema concreto y en una comunidad determinada. Alguien público que se ha hecho famoso a través de internet y que ejerce su influencia a través de este medio, principalmente a través de las redes sociales. Viraliza contenidos, incide en las decisiones de consumo, marca tendencia, etc.

Andy Warhol, (artista, rey del estampado serigráfico y también ‘profeta’), dijo alguna vez que en el futuro tendríamos todos nuestros minutitos de fama. El futuro llegó y con él YouTube, Instagram, Twitter, Facebook, Pinterest, LinkedIn, los blogs, etc. Y así, de la mano de esta amplia gama de redes en las que con más o menos fortuna nos sumergimos, nos evadimos o nos implicamos a diario, surgieron l@s influencers.

Estas personas tienen la capacidad de influenciar en mayor o menor medida a un público objetivo, llamémosles, (según el gusto), ‘seguidores o followers’. Y esto, a su vez, provoca en múltiples ocasiones que una empresa o marca se interese en ellos con el objetivo de multiplicar sus ventas. Sí, ventas, ya lo he dicho. Es aquí adonde quería llegar para marcar la diferencia de la que quería hablaros:

Influencers vs IMfluencers

En mi época, llamadme vintage de nuevo aunque no soy tan mayor, las personas que nos influenciaban, (descontando familiares, profesores y amigos), eran aquellas a las que admirábamos porque se dedicaban a la pasión que profesábamos: música, escritura, (en mi caso), escultura, viajes, cocina…

Yo quería imitarlos, a mis escritores predilectos, digo. Y ser tan buena como ellos y así, me atrevo a asegurar que más que vendedores, yo los consideraba maestros. Y a ellos los escogí para aprender el oficio que me apasionaba fuera de la escuela. Y de todos aprendí algo. Aún sigo aprendiendo. ¿Que si nos vendían algo? Pues probablemente sí, ya que si levanto la vista hacia mis estanterías las tengo llena de libros de todos mis IMfluencers. Aunque también debo decir que la mayoría de ellos estaban ya muertos cuando empezaron a influenciarme, por lo que la venta no procedía de su persona aunque fuera su persona la implicada en la enseñanza y en la venta. ¿Se les puede considerar entonces influencers?

Yo opino que no, aunque los términos estén hermanados. Por lo tanto, no soy de la opinión de que un influencer de hoy día sea la clara evolución de los que nos influencian o influenciaron en nuestras artes y oficios.

Llegados a este punto, quiero abrir un claro debate para conocer vuestra opinión y además os animo a compartir vuestra lista, (máximo de diez), de vuestros influencers o X-fluencer. Aquí os dejo la mía:

IM-fluencers
  • Robert Louis Stevenson por su Isla del Tesoro, el primer libro de mi estantería. Claro ejemplo de la niña aventurera que fui. Aún me fascinan las historias de piratas, islas remotas y tesoros escondidos.
  • Julio Verne por las aventuras y viajes de mi adolescencia.
  • Agatha Christie por retarme a investigar y por no dejarse ganar jamás la partida. Cuando el folio en blanco me reta, acudo a ella. Siempre responde.
  • Jane Austen por todas y cada una de sus letras y personajes. Por abrirme las puertas de Chawton y por ser amiga, que lo es.
  • Las hermanas Brontë, (Charlotte, Emily y Anne), por enseñarme a leer sentimientos borrascosos y a degustar personajes sombríos.
  • Margaret Mitchell, que con sólo un libro y su personaje principal me ha dado entretenimiento de por vida.
  • Virginia Woolf, por darme una habitación propia, un club de lectura y compartir sus diarios.
  • Andrés Neuman, os remito a la entrada anterior, Fractura, para entender. Decir que soy fan de todas sus letras, hasta de las que no escribe, es decir poco. Además, amigo. Lo tiene todo.
  • Alessandro Baricco, por su magia, por su musicalidad, por su océano mar, por la intensidad, los sentimientos, la fragilidad, la fantasía, por hacerme ver el lado íntimo de las palabras.

Sin duda hay muchos más, pero quizá estos son los que más me han influenciado. Podría haber redondeado a diez pero en uno de los apartados he hecho un 3×1, así que el décimo lugar prefiero que sea compartido por todos aquellos a los que admiro y que merecen estar en esa lista por igual.

En próximas entradas, si os animáis a seguir por aquí, os contaré ‘cositas’ de todos ellos.

No os olvideis de dejarme vuestras opiniones y sobre todo vuestras listas. Estoy deseando leerlas.

Isabel Merino González

17 de Enero de 2019.

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