FRACTURA

Fractura

UNA NOVELA CON LA QUE APRENDER A SOBREVIVIR

Fue hace unos meses, no importa cuántos,  que apareció un correo en mi bandeja de entrada con el siguiente mensaje y su posdata:

Presentación de Fractura en el CAL de Málaga.  No faltes. 

No he faltado a ninguna cita con Andrés Neuman desde que nos conocimos por Una raya en la arena.  Meses más tarde,  nos despeinamos el flequillo con los ojos cerrados, abrazados a las 531 páginas de El viajero del siglo. Pero esa es otra historia, con su premio Alfaguara y todo.

He querido comenzar esta nueva fractura, pues todo comienzo lo es, dedicándole esta primera entrada al amigo y escritor, (por ese orden),  que de ojos a ojos, (esta vez abiertos y risueños), me alentó:

Tienes que empezar a escribir un blog ya.

Manos a la cabeza, inseguridades al viento, excusas impertinentes, ¿qué más? No sé, una cena, unas risas, un oye que Chawton St. te iba fenomenal, que todo comienzo es una Fractura, que hoy ha sido un Vivir de oido, pero y qué.

Crea un blog sobre tus curiosidades. El mundo visto a través de los ojos de Isa: Londres, Jane Austen, Vivien Leigh, el narrador omnisciente, la poesía de Wislawa Szymborska, el océano mar de Baricco o la isla del tesoro de Stevenson. Pero Escribe.

¿Qué sucede con aquello que jamás ocurre? Quiero que IMvisible ocurra.

Y quiero empezar por Fractura, el último tren de largo recorrido de Andrés Neuman. Una novela que es una caja de voces, un temblor íntimo, las distintas edades del amor o la manera de ser un fantasma entre los fantasmas. Como dijo Guillermo Busutil, junto al amigo, al borde de la presentación:

Una novela con la que aprender a sobrevivir

El género de la novela larga permite acompañar a un personaje a lo largo del tiempo y eso es lo que ocurre en Fractura, una novela que contiene a cuatro personajes en primera persona que narran al personaje principal:  El Sr. Watanabe. Un protagonista casi invisible,  silencioso de su propia vida a lo largo de la cual se abordan temas recurrentes como el amor, la economía, la energía y los recursos energéticos. Un compendio de ciertas cicatrices de este siglo y del que nos precede.

Cicatrices como la culpa por haber sobrevivido. Cicatrices que ejercen de frontera. A un lado el antes y al otro, el después. ¿Y qué se hace con la frontera? No es un lugar de residencia, ni un lugar habitable si no un accidente indeseado. Los personajes de esta novela discrepan sobre cómo recordar su historia y su relación. Fractura es una traducción de la memoria; y la conciencia de la memoria cada uno la entiende a su manera pues todo pasado se traduce mal al presente. Insistir en la herida es replicar el daño.

Lo que no se escribe no prescribe. Lo no dicho no nos va a dejar dormir.

Fractura es una historia sobre la belleza que emerge de las cosas rotas. Como la portada de la novela, fracturada y reparada con polvo de oro o Kintsugi. Se trata de un arte japonés, el Kintsugi, digo, en el que los objetos rotos se reparan enfatizando y embelleciendo su fractura en lugar de ocultarla. Esto tiene muchas posibilidades metafóricas, dice Neuman. En lugar de cerrar la cicatriz, el Kintsugi le saca brillo. Y, de repente, todas mis fracturas se tornan doradas y me parecen más bellas que nunca sus transformaciones e historias.

Abro el libro, de 491 paginas,  y leo la primera frase:

La tarde parece serena, pero el tiempo está en guardia .

Y pienso: El planeta entero se mueve por algo que ocurre en un punto lejano. No hay nada que no nos afecte. Si algo existe en un lugar, existe en todos.

Un terremoto no pertenece únicamente al lugar en el que explosiona, dice.   Y es un poco lo que le ocurre al Sr. Watanabe, basado en un personaje superviviente de Hiroshima y Nagasaki y que vivió todo un siglo. De la mano, o de la voz, de sus mujeres a lo largo de su vida, viviremos: un primer amor en Francia, uno más maduro en Nueva York, otro en Buenos Aires que lo hará convivir con su pasado y uno otoñal en tierras españolas.  Un sismógrafo  nos servirá de instrumento de medición de lo que va ocurriendo durante la novela.

Somos personas distintas depende del lugar, la compañía y el idioma. El cambio de entonación te lleva a otro carácter. Improvisar una identidad nueva es una forma de resurrección.

Es interesante hacer notar cómo en la novela se dan varios tipos de castellano:

  1. Voz Omnisciente, con un castellano fronterizo e ilocalizable.
  2. Violet y Lorri, como traducidos de otra lengua.
  3. Marcela: Voz argentina, oído de la infancia en porteño años ochenta.
  4. Carmen, habla como su oficio, va al grano y a tocar donde duele.

Pero cuando las mujeres hablan de Watanabe, él ya no está. Como el periodista, que nunca consigue entrevistarlo. Así, Watanabe es como la conciencia de ser un fantasma entre fantasmas.

La fractura viene a ser como el Origami, dice Neuman. El origami es un arte apacible, pero es doloroso porque es un papel que sufre una fuerza ajena. Cada cicatriz del origami es una posibilidad de cambio.  

Un terremoto fractura el presente, quiebra la perspectiva, remueve las placas de la memoria.

Los deslices que cometemos nos autorretratan mejor que nuestros presuntos aciertos. El amor es un acto de traducción y malinterpretación, así cada historia de amor es una metamorfosis.

Así, esta aventura IMvisible a la que me empujó el amigo-escritor, comienza con una fractura de origami. Y en cada doblez desgastado vertiré, gracias a vuestras sugerencias y comentarios, un poquito de polvo de oro. Sólo así conseguiremos que brillen todas sus cicatrices.

Isabel Merino González

Nota: Fractura fue presentado por Andrés Neuman en el CAL de Málaga el 26 de febrero de 2018.

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15 comentarios

  1. Enhorabuena!!! Me ha encantado. Qué buena idea comenzar un día de Reyes, que bonito regalo. Hasta el nombre del blog tiene mensaje.”IM visible”. Feliz día de Reyes Isa. Un beso.
    Lola

    1. Muchas gracias, Lolilla!!! La verdad es que estaba esperando a este día para que fuera un regalo de Reyes para Andrés Neuman. Ya supe que le gustó su regalo y eso me da mucha energía para seguir. Han pasado muchos días desde que me dijo que tenía que comenzar esta nueva aventura y aquí estoy. Gracias por el apoyo, se agradece y mucho.
      Lo del nombre ya sabes, para hacer visible lo que ven mis ojos. Ya sabes que siempre he sido muy curiosa. Muak!

    1. Sofía, qué ilusión me hace que me sigas. Sin duda, un regalo más que recibo el día de Reyes. Muchas gracias por apoyarme siempre en todo lo que hago. Un beso grande!!!

  2. Realmente eres una persona fascinante, inquieta, de la que te puedes enamorar como amiga de sus vivencias y aventuras, y leyendo tus líneas, aprendo a conocerte mejor y a los demás, eres cómo un libro tan interesante y aún por descubrir, si sí, me ha gustado mucho conocer un poco de tú intelecto.

    1. Ay, Ana, muchas gracias. Empiezo esta nueva aventura con ganas y sobre todo la considero un aprendizaje en el que también aprender de vuestros comentarios y sugerencias. Un abrazo y gracias por escribirme esas palabras tan bonitas.

  3. ¡¡¡Estupendo blog!!! De corazón te digo que me encanta todo lo leído hasta ahora. Sigue sorprendiéndonos, ISa. Un beso y un abrazo.

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